Noticias

El satélite USAT 1 de la Facultad de Ingeniería de la UNLP ya comenzó su viaje hacia el espacio

Su lanzamiento está programado para octubre próximo desde Estados Unidos, a bordo de un cohete de SpaceX.

El USAT 1, el primer CubeSat universitario de formato 3U diseñado y construido íntegramente en el país por ingenieros y estudiantes de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), ya se encuentra en España, desde donde partirá hacia Estados Unidos para su lanzamiento en octubre. Es necesario destacar que este desarrollo científico tiene como antecedente haber validado la tecnología espacial generada en la Facultad de Ingeniería, que abrió la posibilidad de que el microsatélite ATENEA participe con éxito en la histórica misión Artemis II de la NASA.

La ingeniera Sonia Botta, coordinadora del proyecto e integrante del Centro Tecnológico Aeroespacial (CTA), detalló que en España la empresa UARX integró – bajo su supervisión – el satélite USAT 1 en el dispensador que lo eyectará al espacio. Su lanzamiento está programado para octubre próximo desde Estados Unidos, a bordo de un cohete de SpaceX.

“Parece que fue ayer cuando Sonia, siendo alumna, vino y me dijo: ‘Marcos, quiero hacer un satélite’. Le respondí que empezáramos a pensarlo. Al poco tiempo tuvo la oportunidad de irse a Inglaterra a hacer un máster, y cuando regresó le dije: ‘Terminemos el satélite’. En plena pandemia hicimos la convocatoria para el proyecto: se presentaron cinco propuestas de CubeSat y, tras seleccionarlas, comenzó la construcción. El CTA aportó los recursos para contratar a los becarios y otorgarle una beca a Sonia. Así, paso a paso, empezamos a trabajar, y hoy este satélite ya es una realidad que está en España”, relató Marcos Actis, decano de la Facultad de Ingeniería de la UNLP y director del CTA.

Con dimensiones compactas de 10 por 10 por 34 centímetros y un peso aproximado de 3 kilos, toda la plataforma de servicio del USAT 1 – que incluye la computadora de a bordo, la estructura, el control térmico, el sistema de potencia y las comunicaciones – fue desarrollada por ambos grupos de la Facultad, sumando un receptor GPS multiantena de alta complejidad diseñado específicamente por el SENyT.

El desarrollo del USAT 1 es considerado, además, la base tecnológica de ATENEA, el microsatélite desarrollado junto a la CONAE y otras instituciones argentinas que fue seleccionado por la NASA como carga secundaria para la histórica misión tripulada Artemis II.

Al respecto, Actis afirmó que el desarrollo del USAT 1 permitió dar origen a ATENEA. “Si no hubiésemos empezado en pandemia, difícilmente habríamos tenido este último proyecto, dado el escaso tiempo que dio la NASA para llevarlo adelante: era imposible construir un satélite desde cero sin el conocimiento base del USAT 1. De hecho, cuando arrancamos con ATENEA, pausamos momentáneamente el USAT 1”, aseveró Actis.

La misión principal del USAT 1 será la demostración tecnológica de técnicas científicas utilizando señales GNSS para la observación de la Tierra, permitiendo realizar mediciones atmosféricas (presión, temperatura, humedad) y del suelo (humedad, altimetría, rugosidad y vegetación).

Este proyecto resalta también por su eficiencia presupuestaria: mientras que un satélite de estas características ronda los 200 mil dólares en el mercado internacional, demandó una inversión de solo 70 mil dólares para materiales y becas, financiados con recursos propios que el CTA genera mediante transferencia tecnológica.

Respecto a los costos del viaje al espacio, Actis añadió que, “en ese ínterin, el entonces ministro de Ciencia y Tecnología, Daniel Filmus, gestionó un subsidio para cubrir el 25% del lanzamiento. El 75% restante fue financiado por la UNLP gracias a las gestiones del entonces vicepresidente académico, Fernando Tauber, quien garantizó desde el primer momento su apoyo. El CTA, por su parte, puso todos los recursos para concretar el proyecto. Esperamos verlo pronto pasar sobre la Argentina y poder recibir sus señales en nuestra propia estación terrena”.

El proyecto, además, contó con la colaboración de organismos del sistema científico argentino como la CONAE, la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y el Instituto Argentino de Radioastronomía (IAR).

Para el ingeniero Ramón López La Valle, coordinador del proyecto por el grupo SENyT, este hito representa un avance significativo hacia la soberanía tecnológica del país. “Implicó el desarrollo completo de múltiples subsistemas satelitales clave que se venían adquiriendo a proveedores extranjeros. Cuando la tecnología desarrollada alcance la herencia de vuelo con el USAT 1, estará en condiciones de ser utilizada en otras misiones y ofrecerse a potenciales compradores en el resto del mundo”, afirmó.

Fuente: Agencia DIB

PublicidadPublicidad

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *