Los hermanos de Walter Armand declararon ante el Tribunal Oral en lo Criminal N°2 y relataron las consecuencias que provocó su muerte en la familia.
Milton Armand, hermano de Walter, contó el sufrimieno de su madre.
La tercera jornada del juicio oral contra Felicitas Alvite, conocida como La Toretto de La Plata, estuvo marcada por los desgarradores testimonios de los hermanos de Walter Armand, el motociclista que murió atropellado el 12 de abril de 2024.
Entre lágrimas, Milton y María Laura Armand describieron el impacto de la tragedia en su familia y reclamaron justicia ante el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N°2.
Uno de los momentos más conmovedores se produjo cuando Milton Ariel Armand contó cómo su madre, Nieves Zelarrayán, atraviesa la pérdida de su hijo menor. “Mi mamá mira todos los días el video del accidente porque ahí es donde su hijo está vivo por última vez”, expresó ante los jueces, mientras la mujer escuchaba desde el público sin poder contener el llanto.
“Nos cambió la vida totalmente, nos desarmó”, sostuvo el testigo, quien recordó a Walter como una persona trabajadora, alegre y apasionada por la música.
El hombre explicó que su hermano había regresado a vivir con su madre después de una separación y que mantenía un contacto permanente con ella. “Siempre le escribía para que se quedara tranquila. Ese viernes no llegó el mensaje y sintió que había pasado algo”, relató.
También recordó las dificultades que atravesaron para obtener información sobre lo ocurrido. Según explicó, recorrieron dependencias policiales y centros de salud sin recibir respuestas claras sobre el paradero de Walter.
“Después de ver cómo lo mataron fue muy fuerte. Él no hizo nada malo. No podemos superarlo”, manifestó Milton, quien insistió en que las imágenes de las cámaras de seguridad demuestran, a su entender, que no se trató de un accidente.
“Walter no va a volver. Queremos justicia y que tenga una pena”, reclamó.
La declaración de María Laura Armand profundizó el clima de conmoción en la sala. La mujer recordó que su hermano era una persona alegre, que disfrutaba de las reuniones familiares y tenía una relación muy cercana con sus seres queridos.
“Walter insistía en ir a cenar, tomar unos mates y estar todos juntos. La música era todo en su vida”, contó.
Fuente: Agencia DIB

